Tomando la Tierra, Parte XXIV

 

por Rick Joyner

 

Mientras continuamos viendo la perspectiva histórica de la escatología, vamos a ir condensando algunos eventos cruciales que se extienden por más de mil años en solo algunos párrafos. Así no estamos dando una perspectiva histórica, como tendría que ser, pero el asunto de este estudio es nuestro propósito presente y futuro en tomar como iglesia, nuestra Tierra Prometida. Estoy respaldando un poco esto con información, porque es necesario conocer dónde ha estado la iglesia si queremos entender más profundamente dónde está y adónde va.

Por lo tanto, esta parte del estudio será  bastante superficial y probablemente lo dejará con muchas preguntas, lo que me parecería muy bueno. Si piensas que sería importante entender estas cosas más profundamente, investígalas. Hay abundantes recursos disponibles que corroboran estos hechos. He escrito sobre ello más detalladamente en Una visión Profética para el Siglo Veintiuno, publicado por Thomas Nelson Publishers. Este libro se encuentra en algunas librerías o puede ser ordenado directamente a MorningStar(*)

La Gran Apostasía

En la escatología de la Reforma Protestante, la Edad Media fue considerada como el tiempo de la gran apostasía, profetizada en el Nuevo Testamento. El papa fue considerado el anticristo, que se sentó en el templo de Dios, que es la iglesia, y se declaró a si mismo Dios o la cabeza de la iglesia, usurpando el lugar legítimo de Cristo. Esto no se trataba tanto de papas individuales sino de la institución del papado. Cuando Martín Lutero señala que el nombre Romano original que estaba en la mitra del papa sumaba 666, se comenzó a decir que el papa era el anticristo.

La mayoría de los reformadores no declararon por esto que la iglesia fuera el anticristo, sino que efectivamente era el templo de Dios, aún cuando ha sido profanada y engañada por algún tiempo. Fueron llamados Reformadores porque no intentaban comenzar nuevas iglesias o nuevas denominaciones, sino reformar la iglesia. Aún así, los Reformadores consideraban la iglesia Romana como la novia que no pudo velar hasta la venida del Rey. La iglesia Romana se profanó, incluso se prostituyó, vendiéndose a los potestades del presente siglo. Vieron la profecía bíblica confirmando esta visión, porque así como la ramera en el Libro de Apocalipsis está sentada sobre siete colinas; Roma fue construida sobre siete colinas, y es llamada “la ciudad sobre las siete colinas”.

Debido a que la iglesia Romana en ese tiempo utilizaba al gobierno civil para perseguir todo aquel que no doblara sus rodillas ante el papa, esto resultó en que literalmente millones a quienes la iglesia Romana calificó de “herejes” fuesen asesinados, ellos pensaron que esto encajaba muy bien con la descripción del Apocalipsis de Juan, de como la gran ramera estaba ebria de la sangre de los santos. Por supuesto, los Reformadores consideraban a aquellos que la iglesia Romana llamaba “herejes” de ser verdaderos santos.

Aparentemente confirmando este punto de vista acerca del papado como el hombre de iniquidad hubo hechos que continuaron sucediéndose. Por ejemplo, la profecía acerca de una de las cabezas de la bestia que recibe una herida mortal en la cabeza, y luego es sanada, se creyó fue cumplida por Napoleón. Napoleón tomó en cautividad al papa, y éste murió allí luego de algunos años. Y porque Napoleón se negó a permitir que otro papa fuese coronado, se creyó que el papado había muerto, o que había sufrido una herida mortal en la cabeza, porque la cabeza de la iglesia estaba muerta. Después, cuando Napoleón tuvo un hijo y quiso que el derecho divino de los reyes fuese impartido sobre su hijo, permitió el nombramiento de otro papa para que lo realice. Esto sorprendió al mundo entero en aquel tiempo. Y fue considerado como que la herida fatal en la cabeza había sido sanada y el papado retornó a la vida.

Notemos también que muchos consideraron a Napoleón como el anticristo debido a su política contra el papado y contra la iglesia. Este punto de vista fue más afirmado por la exactitud con que las campañas descritas en Daniel, parecían aparejarse perfectamente con las campañas de Napoleón.

Otro pensamiento interesante en la escatología de la Reforma es su interpretación de Apocalipsis 12:13-17, que dice:

13  Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

14  Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

15  Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.

16  Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.

17  Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo(RVR60).

El cumplimiento de esto, como la tierra “abrió” se creyó fue cuando el Nuevo Mundo fue descubierto, justo en la cúspide de la persecución de la iglesia Romana contra la Reformación, la cual fue llamada La Inquisición. Esto tragó la inundación que se había desatado para destruir a los Protestantes. Por supuesto, muchos de los primeros colonos que vinieron a América (la cual se creía era “las dos alas de la gran águila”) fueron aquellos que huían de la persecución religiosa en Europa.

Esta fue la mentalidad que la mayoría de los colonos trajeron consigo a América, -pensando que estaban huyendo del espíritu del anticristo que dominaba mayormente en Europa, y que América era realmente el comienzo del reino de Dios en la tierra. Esta fue la mentalidad que se puede ver en la mayoría de los primeros colonos, y la que ayudó a implantar el código genético espiritual de América.

La Reformación consideró la unión entre la iglesia y el estado bajo Constantino como una de puertas más gigantescas del infierno dentro de la iglesia. Por esto los padres pioneros fueron tan vehementes en establecer ambas cosas, la libertad de religión, y una separación clara entre iglesia y estado. Por eso también las iglesias en América se levantaron con tremenda independencia. Sin embargo, esto no significaba que la iglesia debía mantener su influencia fuera del estado: los escritos de los padres pioneros en realidad indicaban que no pensaban que la joven república pudiera sobrevivir mucho tiempo sin ella. La separación era más bien para mantener al estado fuera de los asuntos de la iglesia.

Aún así, las experiencias de Europa y América son muy diferentes. Debido a esto, ambas ven la iglesia e incluso la religión en general muy diferentemente. Esto se merece un estudio más profundo que él que podemos realizar aquí, pero incluso con un vistazo rápido a la historia se nos hace difícil entender que pueda tener lugar una apostasía mayor que la ocurrida durante la Edad Media. No he encontrado ni una persona que haya hecho un estudio serio y profundo del punto de vista histórico, que no llegase a la conclusión que al menos este asunto se ha cumplido.

Sin embargo, aunque sea difícil imaginar que se puedan cumplir la mayoría de las profecías bíblicas con mayor exactitud y detalle que las que hemos visto, algunos opinan que las cosas que se han cumplido son un tipo de un cumplimiento mayor que vendrá al final de los tiempos. Aunque es difícil encontrar un precedente bíblico para tal cumplimiento múltiple de las profecías, debido a que estamos en el lugar de recuperar la verdad que se perdió durante la gran apostasía, y “vemos en parte” y “conocemos en parte”, en materia profética, debemos ser sabios y permanecer abiertos y enseñables –especialmente a la luz de algunos hechos presentes como la popularidad de cosas tales como El Código de Da Vinci, que parece notable e ingeniosamente escrito para preparar el camino para un anticristo.

Sin embargo, tanto como otra gran apostasía, es difícil pensar que pueda volver a ocurrir algo como lo ocurrido durante la Edad Media, especialmente en cuanto a la amplia propagación de la Biblia. En efecto, la impresión de la Biblia en la imprenta de Gutenberg encendió la Reformación más que cualquier otro simple factor, y ha sido y seguirá siendo, el más grande liberador del hombre que el mundo haya jamás conocido. Para los Reformadores, la Biblia fue la espada que venía de la misma boca de Señor y comenzó a aniquilar lo malo.

He dicho antes que es “difícil pensar” en otra apostasía como la ocurrida durante la Edad Media excepto por una cosa, me quedé profundamente sorprendido  por el modo que muchos Cristianos que de otra manera parecen bastante firmes me preguntaron si pensaba había algo en contra de las doctrinas promulgadas por El Código de Da Vinci, o si pensaba tenía algún mérito la enseñanza en el Evangelio de Judas.

Spurgeon una vez se lamentó que podía encontrar diez hombres que morirían por la Biblia, por cada uno que la leería. Es sorprendente todo lo que los Cristianos tienen hoy a su disposición: la Biblia, montones de libros Cristianos, CDs y DVDs con enseñanza, televisión cristiana continua, e iglesias en cada esquina; los Cristianos pueden continuar siendo tan ingenuos, o al parecer desprovistos del Espíritu de Verdad. Estos son temas que tienen que ser tratados, y lo serán.

A todo esto, tengamos presente que nuestra razón para observar los errores del pasado no es para condenar a ningún grupo o denominación, sino para que no volvamos a caer sobre las mismas piedras de tropiezo. La iglesia Protestante cometió los mismos errores básicos que la Iglesia Católica Romana. Muchas de las iglesias y movimientos desde entonces han estado también cayendo sobre las mismas piedras de tropiezo. Es el tiempo para que este ciclo se corte.

© Morningstar Ministries, Charlotte www.morningstarministries.org

Traducción 04.06.2006 www.iglesia-latina.de , usada con permiso

© Iglesia Cristiana Latinoamericana, 2010