Mientras estamos mirando algunas de las formas en que la historia de la iglesia nos afecta hoy, y debido a que hay muchas preguntas acerca del libro, El Código de Da Vinci, que hace muchas afirmaciones acerca de la historia de la iglesia, pienso que se necesita tratar algunas de estas preguntas antes de continuar. (NOTA: esto está cubierto también en un Boletín Especial puesto también en esta página. Haga clic aquí.)
El código de Da Vinci es un libro importante que tenemos que entender. Este libro puede ser un thriller de suspenso muy bien escrito, pero con respecto a su precisión histórica es difícil imaginar uno que haya cambiado y distorsionado tanto los hechos. Como es una lectura convincente, es tomada por tantos tan en serio, lo cual es una posición en nuestros tiempos que necesita ser entendida.
En este libro, el autor usa caracteres tan inteligentemente que dan la impresión de ser reconocidos expertos e historiadores, lo cual les permite hacer declaraciones atrevidas y confiables acerca de la iglesia, su historia, y la Biblia, pero estas declaraciones no solamente son falsas sino también tremendas exageraciones o completas invenciones. ¿Es esto aceptable por ser solo una novela? Usualmente incluso las novelas que están basadas sobre hechos históricos tienen un nivel alto en su representación de los hechos. ¿Porque ésta no lo es? Hay obviamente un propósito en El código de Da Vinci que necesita ser entendido. ¿De que se trata? ¿Cuál es la razón de esto?
Este parece ser uno de los libros mas demoníacamente inspirado de nuestros tiempos, con un fin profundamente maligno. Se puede notar fácilmente que este libro es un resurgimiento de la antigua doctrina gnóstica, como así también la promoción y glorificación del paganismo y rituales asociados con adoración satánica, mientras al mismo tiempo busca socavar la cristiandad y la fe en la Biblia.
El gnosticismo fue una herejía que se levantó en el primer siglo después de Cristo cuando la cristiandad fue dispersada por el mundo, y ellos afirmaban ser cristianos, pero no lo eran. Se apartaron básicamente de la verdad cristiana y proclamaban una salvación que era mas una elevación del alma a través de un conocimiento secreto, que a través de la expiación por medio de la cruz. También atacaba fundamentalmente la deidad de Jesús por razones obvias.
El gnosticismo fue considerado por algunos, que sería el gran engaño que el Señor profetizó que incluso engañaría a los elegidos (ver Mateo 24:24). Durante los primeros siglos de la Cristiandad, este engaño fue muy efectivo en engañar a muchos creyentes nuevos o inconstantes e incluso a algunos de los líderes. Parece que afectó especialmente a dos extremos, aquellos que tenían una baja autoestima o el extremo opuesto aquellos guiados por una ambición egoísta.
Es muy importante para nosotros que entendamos que es la misma clase de herejía que está resurgiendo hoy en el Código de Da Vinci, y todo el revuelo que muchos están haciendo en torno al descubrimiento del Evangelio de Judas. El Evangelio de Judas que fue descubierto es muy probablemente tan auténtico como antiguo, pero no fue escrito por Judas, como está siendo promocionado. Sabemos que este “evangelio” existió, porque los primeros padres de la iglesia se han referido a éste en numerosas ocasiones, pero siempre como una herejía, como el otro evangelio gnóstico que muestra un cuadro muy diferente de Jesús del que muestra el testimonio bíblico. Solo porque algo es antiguo no significa que su enseñanza sea veraz.
Si se busca un poco en Internet se pueden encontrar un número creciente de estudios que se han hecho y que se están llevando a cabo por serios historiadores e incluso críticos de arte sobre el Código de Da Vinci. Todos ellos coinciden en declarar que las aseveraciones en este libro son desde inexactas a monstruosas. El autor ni siquiera muestra la arquitectura correcta sobre los famosos edificios usados en la novela, lo cual se puede fácilmente conseguir mediante una pequeña búsqueda a través de Internet. Los errores cometidos por las aseveraciones de este libro son tan excesivos que casi pareciera como si fuera hecho a propósito. Hay mucho para ver en más profundidad, pero veremos por ahora algunos de los más importantes que son especialmente usados para atacar el Cristianismo y la Biblia.
A causa que el gnosticismo esta obviamente siendo resucitado en nuestro tiempo, tenemos que tener en mente que siempre ha habido en el gnosticismo dos principales objetos de ataque:
El propósito del primer ataque es obviamente a la base principal de la fe Cristiana. El segundo más sutil, pero su resultado siempre causa una caída tal como sucedió en el Jardín. Vemos en Génesis que la primera mentira de Satanás fue tentar a Eva para que dudara de la palabra de Dios. Es por eso que hay un masivo y continuo ataque a cerca de la veracidad de las Escrituras. Si se aplicara a las Escrituras los métodos y normas científicas que se utilizan para determinar la autenticidad de los escritos antiguos, no habría seguramente en todo el planeta otros escritos que superaran esos exámenes mejor que la Biblia. Pero la ciencia utiliza casi siempre normas dobles en lo referente a la Biblia, aceptando como hechos cosas en su contra aunque haya una débil evidencia y rechazando una montaña de verificaciones, si es que éstas confirman la Biblia. ¿Porqué?
Sin embargo hay mucha gente intelectual honesta en la comunidad científica, muchos de los cuales han comenzado a hablar acerca de esos estándares dobles en su profesión, podemos ver en cortes humanas siempre tratando de condenar a Jesús, incluso aquellos tenían fe en El, como lo hizo el Sanedrín la noche antes que El fuese crucificado a pesar de la abundante evidencia que vieron con sus propios ojos. La verdad del evangelio nunca será aceptada por alguien que no esté dispuesto a doblar la rodilla y servir la verdad.
Necesitamos entender que el Gnosticismo parece tener un interés especial semejante al primer fruto prohibido que trajo la muerte al mundo en el principio. Satanás sedujo a Adán y a Eva para que coman del árbol del conocimiento del bien y del mal asegurándoles que ese conocimiento los haría “como Dios”. Gnosticismo viene de una palabra cuya raíz significa “conocimiento” y realmente afirma de guiar a aquellos que adquieren el conocimiento secreto de llegar a ser como Dios. Esta doctrina pervertida hizo mucho daño a la iglesia primitiva y obviamente esta siendo resucitada para hacer lo mismo en nuestros días.
El código de Da Vinci intenta hacer héroes de sociedades secretas y grupos como los templarios, pero puedes estar seguro que esas sociedades secretas o grupos que tienen rituales secretos, son utilizados para lo malo. Si estamos en la luz, cualquier cosa que hagamos tiene que ser capaz de poder ser expuesta a la luz o abiertamente.
En la historia de la iglesia, ha habido sociedades o ordenes que han contribuido mucho a la fe, pero nunca fueron ordenes secretas; al contrario siempre fueron abiertas en cuanto a lo que hacían. Una de ellas fue la “La orden del Grano de Mostaza” fundada por los primeros moravos y que también influenció en la conversión de Juan y Carlos Wesley. Debemos estar alertas ante cualquier sociedad secreta o orden, y puedo decir que si alguna cosa tiene que mantenerse secreta es porque pertenece a la oscuridad.
El libro asegura a través de sus personajes (quienes supuestamente son estimados y reconocidos intelectuales e historiadores) que el Emperador Romano Constantino en el concilio de Nicea ( en el siglo IV) impuso sobre la iglesia las doctrinas a cerca de la deidad de Jesús, y su propio canon de las Escrituras. El hecho es que el canon de las Escrituras no era tema de este concilio, y el “voto secreto” sobre la deidad de Jesús fue de 300 a 2. ¿Suena esto como un voto secreto?
Los personajes en este libro también aseguran que este concilio desechó algunos 80 evangelios adicionales en contra de su deidad (contradictorios), preservando solo los cuatro que confirmaban la deidad de Jesús, lo cual según asegura Dan Brown (siempre a través de sus personajes), ni Jesús ni sus primeros discípulos lo hacían. Repito, el canon de las Escrituras ni siquiera estaba planeado en este concilio y los otros 80 evangelios mencionados en esta novela son otra exageración. Había otros pero su número real es cerca de 20, así que la exageración de esto es de un factor 4 a 1, lo cual muestra bastante bien el grado de exactitud impuesto a través del resto de este libro.
El canon de las escrituras fue establecido por los primeros padres de la iglesia mucho antes de Constantino. Luego el canon católico fue establecido siglos después y el canon Protestante más de mil años después de Constantino. El canon católico es básicamente el mismo que el canon Protestante con la excepción de la inclusión de algunos libros que los Reformadores Protestantes rechazaron, no como por ser escritos sin valor, sino por no ser dignos de ser considerados Escritura canónica.
Las razones dadas para las epístolas o “evangelios” que no fueron canonizados tanto por Católicos como Protestantes varían. Algunos no fueron canonizados porque habían sido escritos después del primer siglo y por lo tanto no eran considerados como informes de testigos oculares. Aun la norma de justicia establecida en la Ley demandaba que el testimonio de cualquier testigo tenía que ser el informe de un testigo ocular, no rumores. Algunos no fueron canonizados porque se pensó que eran redundantes con respecto a los cuatro evangelios que habían sido elegidos. Otros no fueron aceptados porque contenían obvias herejías gnósticas.
Contrariamente a las aseveraciones hechas en el Código de Da Vinci el Nuevo Testamento en realidad abunda en “comprobaciones científicas” que apoyan tanto su autenticidad como su fechación, y el hecho de que no ha habido cambios desde el primer siglo. Los “primeros padres de la iglesia”son aquellos que vivieron y escribieron entre el 70DC y el 150DC, un hecho que está bien establecido y no hay dudas en cuanto a su fechación. Los primeros padres de la iglesia incluyeron algunos que fueron discípulos directos de aquellos que caminaron con el Señor mismo como por ejemplo Pedro, Juan y los otros apóstoles. De estos escritos, hay unas 30.000 referencias acerca de lo que es ahora considerado el canon Nuevo Testamento. De estos bien establecidos auténticos escritos, se puede reconstruir el completo Nuevo Testamento con excepción de solo ¡once versículos!
Esto testifica tremendamente que lo que tenemos en nuestro Nuevo Testamento hoy es lo mismo que fue realmente compilado por los autores. También, contrariamente a las afirmaciones de los “expertos” en esta novela, las herejías gnósticas acerca de la divinidad de Jesús no fueron apoyadas por ninguno de los escritos de los primeros padres de la iglesia, sino más bien eran disputadas vehementemente por todos ellos.
Epístolas que no fueron mencionadas por los primeros padres de la iglesia, no fueron necesariamente consideradas como sospechosas o fraudulentas o que contuviesen enseñanza falsa. Muchos de estos escritos fueron considerados buenos y edificantes, pero que no pasaron la exigente prueba requerida para ser considerado escritura canónica, sobre la cual estaba firmemente basada la doctrina de la iglesia. La mayoría de los errores que más tarde entraron en la iglesia no fue el resultado de epístolas desechadas que deberían haber sido incluidas en el canon, como el Código de Da Vinci propone sino que fue el resultado de ser negligentes con las Escrituras Canónicas.
En todo caso, la evidencia que lo que tenemos en nuestro Nuevo Testamento hoy, con respecto a la autenticidad de los escritos es tremendamente avasalladora, en contraste con la aseveración de Dan Brown a través de sus personajes facultativos que el nuevo Testamento fue cambiado repetidas veces, y modificado, y es muy diferente del original. Esto no es cierto, y hay abundancia de pruebas que esto no es cierto.
Otro defecto notorio en el Codigo de Da Vinci realmente incluye casi todo conocimiento sobre la Biblia o las practicas de los primeros cristianos incluyendo el hecho de que ni Constantino ni el Concilio de Nicea fueron los responsables por el cambio del día de reunión al Domingo o el establecimiento de la celebración de la Navidad. No hay ni un solo escrito cristiano incluido en los Rollos del Mar Muerto, ni siquiera se menciona a Cristo en ellos.
La mayor distorsión de la verdad de Brown es la aseveración que ni Jesús ni los primeros cristianos, consideraban a Jesús como divino. El evangelio de Juan comienza afirmando Su divinidad, El mismo no solo se refirió a Si mismo como el Hijo de Dios, también declaró que El y el Padre eran uno. Más allá de decir que los Cristianos del primer siglo no creían en la divinidad de Cristo como Dan Brown asegura a través de sus personajes, tenemos abundancias de testimonio de lo contrario. En el Nuevo Testamento tenemos afirmaciones claras como los dos primeros dos capítulos de Hebreos, el primer capítulo del Evangelio de Juan, y muchos otros pasajes como Romanos 1:1-4:
Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras,
acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne,
que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (RVR60)
Se están escribiendo ahora libros sobre las inexactitudes, la falsedad de los datos, y las exageraciones en el Código de Da Vinci y parece que cada simple punto sobre el cristianismo en este libro no solo fue distorsionado, sino terriblemente distorsionado.
Desde una perspectiva cristiana, su propósito de atacar el cristianismo, promocionando adoración pagana y otros rituales asociados a la adoración satánica es bastante obvio. Cuando alguien sirve a Satanás, el “padre de las mentiras”, te vuelves como aquel a quien adoras. Este libro está lleno de mentiras. Las novelas históricas son generalmente mantenidas con una norma muy alta de conformidad a la verdad cuando se trata de hechos históricos verídicos. ¿Porque no es así con esta?
Los publicadores del libro y Hollywood, lo van a defender diciendo que es una novela, y Dan Brown solo se valió de su libertad artística. Este libro atraviesa algunas líneas muy básicas con su descarada distorsión de la historia con el propósito de atacar a la cristiandad, lo cual debería ofender a todo verdadero cristiano. No quiero animar a nadie de contaminarse a través de la lectura de esta novela, o mirando la película, a pesar de lo entretenida que pueda ser. Hay líneas que nosotros también como cristianos necesitamos marcar y esta es una de ellas.
Aún cuando sea un thriller muy bien escrito y con mucho suspenso, y que sus bizarras premisas y mensaje le hayan permitido ser el betseller en el cual se ha convertido dice mucho en cuanto al estado actual del mundo hoy. La verdad, y el amor por la verdad es cada vez más difícil de encontrar. Así como algunas de estas herejías gnósticas engañaron y arrastraron muchos cristianos débiles e inconstantes en los primeros siglos, podemos estar seguros de que lo harán de nuevo si los verdaderos pastores no protegen a aquellos que les fueron confiados avisándolos de estas cosas.
Lo bueno que ha venido de esta novela es que muchos cristianos han sido impulsados a comprobar algunos de los ataques hechos sobre verdades cristianas fundamentales en esta novela. Como así también hechos históricos, y se han resuelto a fortalecer sus propios fundamentos. Estamos entrando al tiempo del conflicto final entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas, entre la verdad y el error. El bien siempre vencerá sobre el mal, la luz siempre echa fuera las tinieblas y la verdad prevalece sobre toda mentira. De esto podemos estar seguros.
© Morningstar Ministries, Charlotte www.morningstarministries.org
Traducción 17.06.2006 www.iglesia-latina.de , usada con permiso