1Samuel 30:1
1 ¶ Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.
2 Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino.
6 Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.
Siclag era una ciudad filistea en la cual se había refugiado David por temor del rey Saúl. El precio de estar allí, fue la mentira de estar de parte rey filisteo Aquis y de hacer guerra contra su propio pueblo. 16 meses jugó allí David este doble juego para ponerse en resguardo él y sus hombres de la persecución de Saúl.
Invadía tribus paganas asentadas al sur, a las cuales pertenecían también los amalecitas y fingía haber irrumpido en Israel. Asesinaba mujeres y niños para no ser descubierto.
Después de 16 meses Dios comienza a tomar parte en el asunto y dirige a los amalecitas contra Siclag mientras David y sus hombres tienen que preparse para una batalla contra Israel.
Dios impide en ese día, que David tenga que pelear contra su propio pueblo.
Y quema en ese día las falsas seguridades y compromisos de David.
Quiero hablar sobre lo que significa, correr hacia Dios y no escaparse de él...cuando hemos fallado...cuando hemos vivido en permisiones y de repente estamos frente al abismo, y no podemos seguir adelante.
Antes de que sigamos tenemos que entender una cosa: ¿Porqué creyentes nacidos de nuevo caen en permisiones y debilidades?
¿Lo hacen con premeditación? ¿Por maldad? ¿Porque Dios no les interesa?
La Biblia es muy clara en este sentido:
1Juan 3:9
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica* el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
*practicar: la palabra practicar se refiere también en el original a una práctica persistente, constante, conscientemente continua, completamente sin pausa.
¿Qué es lo contrario de eso?
Es el caer, el tropezar, ya sea por temor o inmadurez, por desconocimiento o debido a una fase de debilidad espiritual.
David huyó de Israel a causa del rey Saúl y no confió más en la protección de Dios, porque se topó gradualmente con los límites de su confianza en Dios. Con toda la presión, perseguido por Saúl a través del país, de cueva en cueva, perdió cada vez más de vista al Dios que lo había salvado de leones, osos y de Goliat.
Saúl, sus soldados y su amenaza eran cada vez mayores, sumado a esto el peso de tener que proveer para sus 600 hombres más sus mujeres y niños. (We become what we behold- nos convertimos en aquello a lo cual contemplamos)
Esta situación nos muestra un desarrollo interesante dentro de nuestra vida como creyentes: Quizás nos preguntamos: ¿Cómo puede ser que David haya sido tan valiente contra los leones y los osos y contra Goliat y cómo es que ahora perdió esa valentía?
Yo estoy convencido que mientras más jóvenes somos, tenemos una fe que se arriesga a todo y nos animamos a hacer cosas.
A medida que crecemos, nuestra experiencia en la vida comienza más y más a ahogar nuestra fe infantil. Comenzamos más y más a pensar las cosas dos veces, a comparar y nos enredamos cada vez más en pensamientos humanos que tienen una percepción limitada y el
Miedo es cada vez mayor de animarnos como antes a dar ese "paso de fe".
Esto explicaría porque Jesús nos llama:
A ser como niños, sino no podremos entrar en el reino de Dios.
Por otro lado a través de esto nuestra fe se convierte en algo muy apreciado por Dios! ¿Porque? Porque entonces nosotros nos animamos a confiar en Él incluso en contra de nuestra tremenda duda intelectual, esto pesa más que una confianza que toma decisiones rápidas debido a una cierta inexperiencia.
Este desarrollo fue lo que llevó a David a buscar refugio por un compromiso, viviendo una vida fuera o en los límites de la confianza en Dios.
Nuestro camino es muchas veces semejante: Nos sentimos presionados por algo de afuera, y esto nos lleva a hacer más y más compromisos.
Quizás son preocupaciones financieras, problemas en las relaciones interpersonales, o necesidades existenciales.
A veces nos parece que vivir en la voluntad de Dios es muy difícil y nos construimos nuestra pequeña isla donde podemos disfrutar nuestras debilidades y esperamos que Dios lo pase por alto.
Y por un tiempo parece que incluso el compromiso funciona, hasta el día en que vemos las consecuencias, cuando Dios en su gracia lo hace visible, o el enemigo lo descubre para provocar en nosotros miedo o destrucción.
David llegó al punto de estar frente a su ardiente compromiso "Siclag", su refugio en tierra enemiga.
La crisis alcanzó su punto máximo cuando sus hombres airados por la pérdida de sus mujeres e hijos querían asesinarlo.
¿Que hizo David en ese momento?
Mas David se fortaleció en Jehová su Dios.
Ese fue el momento en que David reconoció: Solo hay uno que me puede ayudar, solo uno, en las manos de quien puedo poner mi destino: Mi Padre celestial!
Y David experimentó ese día a través de su arrepentimiento su completa restitución
1. Dios lo alienta a perseguir a los amalecitas.
2. Dios le da la victoria sobre ellos y le devuelve sus mujeres y niños.
3. Dios lo libera en ese día también de la persecución de Saúl, quién cae en el norte de Israel en la guerra contra los filisteos.
¿Que aprendemos de esta historia?
Que su gracia y su restauración triunfan sobre el juicio
Aun cuando Dios tiene que quemar tus compromisos!
Es importante para nosotros que entendamos la dinámica en lo que pasó con David para sacar las conclusiones correctas para nuestra vida personal.
Todos podemos pasar por situaciones en las cuales nuestra fe principiante se dobla frente a la presión y la prueba y estamos en una vida de compromisos porque pensamos que sino todo se nos viene abajo.
Dios no permite estas circunstancias para atraparnos en nuestros errores, o para castigarnos, o para condenarnos o para mostrarnos cuán indignos somos.
Dios tiene una meta cuando permite que caigamos y después destruye nuestros compromisos. Nos quiere mostrar, donde tenemos todavía que crecer en nuestra confianza en Él. Nos quiere mostrar a donde nos lleva nuestra desconfianza en Él- y donde nuestra fe descansa; si en nosotros y en nuestros planes, en lugar de en Él.
Solo por esa razón somos probados y somos quebrantados.
La vergüenza no son nuestros fracasos y caídas de principiantes, aún cuando al principio sean muy dolorosas. La vergüenza comienza, cuando no aprendemos absolutamente nada de ellas.
Algunos caen en la tentación de salvar un compromiso, haciendo otros compromisos; o buscan ayuda en otras personas y su fuerza, en lugar de fortalecerse en el Señor. O viven lo sucedido como si fuese un castigo de Dios. Pero todo eso solo alarga nuestro sufrimiento en lugar de acortarlo, lo cual es la voluntad de Dios!!!
Tu Padre, que te ama, no quiere tenerte ni un día más del necesario en el aprendizaje.
Y cuando nosotros, así como David, nos arrepentimos, da vuelta la hoja a nuestro favor.
Justo en ese momento, es cuando el enemigo nos acecha con condenación y vergüenza para impedir que nos volvamos a Dios para buscar en Él ayuda y restauración!
(Yeshua & Satanás)
Me puedo imaginar como Satanás estaba frente a David y se le burlaba cuando en medio de la más profunda crisis se volvía a Dios.
¿Qué buscas en Dios? Mírate bien, 16 meses te has apartado de Él, y no has confiado en Él, has mentido, asesinado, te has unido a los enemigos de Israel. Cómo puedes creer, que Él te va a ayudar.
Amigos, esta es otra prueba que el Señor pone siempre a lo largo de nuestras vidas!
Nuestra confianza de fe en Él, debe funcionar aún sin que veamos, o escuchemos o sintamos. Jesús quiere tener una relación personal con nosotros, que siempre se mantenga, sin importar como sean las circunstancias alrededor. Quiere poner una confianza tal en nosotros, que no se deje detener por las mentiras sobre su persona para poder correr hacia Él.
Jesús también desea que nuestra confianza el Él, se levante aún sobre el poder de la condenación. El desea que aprendamos, incluso después del más grande fracaso, a correr hacia Él y no a alejarnos de Èl!
David tenía interiormente muchas razones para alejarse, pero se acordó del amor y la misericordia de Dios, de las promesas para su vida y en ese momento se volvió a Dios y se fortaleció en Él en toda su desesperación y confusión.
Amigo ese es el lugar donde Dios te está esperando, busca la forma de restaurarnos y no solo eso, sino también como fortalecernos.
Y no para destruirnos y aniquilarnos.
David en lo profundo de su corazón sabía del carácter de Dios, y lo describe maravillosamente...
Salmo 103:8 "Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
Quizás estás en un Siclag, y ya lo estás sintiendo, pero no crees que pueda haber una salida.
Pensás que estás metido hasta el cuello, y una voz te dice: no te podés volver a Dios y si lo hacés, te va a quitar todo y quizás ni siquiera te va a perdonar o solamente bajo duras imposiciones y castigos. Entonces buscás la forma de seguir en tus compromisos.
¡Pensá en David! Dios no le hizo pagar diciéndole:
Pero las mujeres y los niños los perderás
¡Y un par de piedras también te tocará aguantar!
¡Me voy a encargar de que no mueras, pero lo que si, te va doler bastante!
¡Y un par de semanas enyesado también va incluido!
¡Y lo del reino por supuesto te podes ir olvidando!
Ninguna de estas palabras salió de Dios. Dios esperó, lleno de amor y anhelo que David se volviera a Él, casi no podía esperar para devolverle las mujeres, los niños, la honra de sus hombres y la liberación de Saúl.
Jeremías 31:20
¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.
Pero el camino para esa restauración fue, correr hacia Él sin ningún "pero..."y vencer en la fe en su infinito amor y misericordia, todo falso orgullo, falsa vergüenza y la propia condenación.
Somos hijos de Dios y la novia de su Hijo, Él no desea destruirnos o hacernos escarmentar, para que andemos delante de Él con la cabeza agachada. Él ve la piedra de nuestro compromiso con la cuál nos vamos a chocar antes de que caigamos, y es Él quien la ha puesto, para enseñarnos algo sobre nosotros mismos y sobre nuestro corazón!
Y en esa fase ya dónde yacemos caídos en el piso y comenzamos a pensar, se enciende su compasión y nos llama hacia Él, a través de la voz de la fe!
Y esa voz de la fe tiene que ser oída cada vez más en nosotros, por eso debemos entrenar más y más nuestros oídos espirituales para escucharla y así se callará cada vez más la voz de la condenación!
Hebreos 4:15-16 "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
Pastor Uwe Dahlke Christliches Zentrum Karlsruhe CZK
Traducción 26.07.2006 www.iglesia-latina.de , usada con permiso