Rick Joyner: "EL TIENE QUE SER NUESTRO PRIMER AMOR"

Cinco Principios Básicos

Mientras proseguimos en como podemos ayudar a preparar el camino para nuestro Dios, deseamos ocasionalmente fortificar los fundamentos de nuestra propia vida espiritual. Así como había cinco columnas entre la entrada del lugar Santo y el Santísimo en el tabernáculo de Dios, hay cinco principios básicos que nos capacitan para entrar en los lugares más profundos de la vida espiritual. Estas son cosas básicas en las cuales deberíamos crecer en nuestras vidas.

Estos son:

1) Crecer continuamente en nuestra relación personal con el Rey.

Nunca debemos olvidar que amar a Dios es el llamado más alto y nuestro principal propósito sobre esta tierra. Buscar continuamente conocerlo mejor, y amarlo más es el elemento más importante de nuestras vidas. Si no estamos creciendo en esto, entonces cualquier otra cosa que persigamos estará en el mejor de los casos tambaleante.

2) Crecer continuamente en fe

Hebreos 11:6 declara: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan." Entonces, tiene que ser una devoción básica estar creciendo en nuestra fe y confianza en Él.

3) Crecer continuamente en una oración eficaz

Como se dice del Señor: "...viviendo siempre para interceder por ellos...", Hebreos 7:25. Si estamos permaneciendo en Él, nosotros también estaremos continuamente intercediendo. Por eso se nos dice en 1Tesalonicenses 5:17 "orad sin cesar". De todos modos, será la evidencia de que realmente estamos permaneciendo en Él, si las oraciones son contestadas y no solamente la actividad de la oración.

4) Crecer continuamente en el conocimiento de Su Palabra y en la sana doctrina.

Si el que era el Verbo continuamente se valía del, "como está escrito..."(ver Mateo 4), cuando fue desafiado o tentado por el maligno, cuánto más nosotros, conocer la Biblia es fundamental para una vida cristiana firme y exitosa.

5) Crecer continuamente en y fortaleciendo nuestra relación dentro del cuerpo de Cristo.
a Su cuerpo, la iglesia. En verdad, cuán fuerte sea nuestra relación con el Señor será revelada por la solidez de nuestra relación con Su iglesia.

Para ser miembros eficaces del cuerpo del Cristo, debemos también crecer en el conocimiento y ejercicio de nuestros propios dones y ministerios espirituales. Esto está aclarado brevemente en Efesios 4:15-16 " Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."

Así como una mano no puede funcionar sin el conocimiento de que es una mano y estar apropiadamente unida a un puño, nosotros también debemos todos saber cuál es nuestra propia función en Su cuerpo y unirnos correctamente a él.


Verdaderos contra seudos

Hay verdaderos Cristianos y seudo-cristianos. Hay iglesias verdaderas y seudo-iglesias. Mientras avanzamos en los tiempos por venir, ambas serán notablemente manifestadas. Hacia el fin de esta era, habrá una iglesia sobre esta tierra que es una novia digna del Rey. Podemos estar seguros que la Cabeza se unirá a un cuerpo, que será más perfecto en belleza y funcionamiento que cualquier otro cuerpo humano. Su iglesia será una ciudad asentada sobre un monte, que podrá ser contemplada por todos debido a su gran luz en medio de la oscuridad.

La iglesia será una clara demostración de Su Reino sobre la tierra, la membresía final de los ciudadanos de otro reino- el reino de los Cielos. Finalmente, cada ciudadano del reino caminará en todos los beneficios de esa ciudadanía. Por eso, la iglesia ayudará a establecer una vía entre Cielo y tierra en que todos puedan entrar y de la misma manera ser levantados y transformados.

Esto no sucederá sin que la iglesia se convierta en la comunidad de aquellos ciudadanos del reino que está llamada a ser. Aquellos que están creciendo en su propósito se sentirán más relacionados con el reino que sobre cualquier otra relación. La comunidad de los santos se convertirá en la comunidad más grandiosa y ponderosa que el mundo jamás haya visto. Finalmente, esta comunidad incluso eclipsará la gran comunidad que fue la iglesia del primer siglo, la que fue una semilla de aquello que vendrá en la madurez de la cosecha que es el fin de los tiempos.

De esta comunidad, que será también una fortaleza impenetrable de verdad, extenderá rectitud y justicia para liberar a otros. Dentro de los pilares fundamentales de una vida Cristiana sana, muchos incluyen el ser testigos, y esto es un resultado de una vida sana más que de una disciplina. Pero, si nuestra vida no es un testimonio- una demostración de que significa ser un ciudadano del Reino Celestial, entonces algo está ciertamente torcido en nuestro andar.

Nuestra vida tiene que ser un testimonio

Nuestro testimonio tiene que ser en dos niveles- el personal y el corporativo. Una iglesia fuerte será un testimonio fuerte a los individuos. Una iglesia fuerte será un testimonio fuerte para su comunidad. Cuando la iglesia mundial se haga fuerte, después el mundo entero verá la luz del evangelio. Esto no significa que aquellos que vean la luz vendrán necesariamente a ella. Aquellos que aman las tinieblas más que la luz reaccionarán ferozmente contra ella, pero la verán.

Hemos sido exhortados en 2Corintios 13:5 "Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos." Es correcto que debamos regularmente evaluar nuestras vidas para asegurarnos que estamos creciendo en estos principios. Si estamos creciendo en ellos, traeremos fruto. Así como la biología enseña que una vez que un ser vivo deja de crecer, comienza el proceso de deterioro y muerte, lo mismo es verdad para nosotros espiritualmente. Sin no estamos creciendo continuamente, estamos muriendo espiritualmente.

El proceso de ir muriendo espiritualmente comienza con deslizarse hacia la tibieza. ¿Como puede alguno que conoce al Dios viviente ser tibio con Él? Este es el máximo insulto y afrenta al Único que incluso dio Su propio Hijo por nuestra redención y restauración.

¿Es Él Nuestro Primer Amor?

Si Él es nuestro primer amor, entonces el buscarlo y hacer Su voluntad es la devoción principal de nuestras vidas. Más que avanzar en nuestra profesión, más que acumular bienes o cualquier otros logros, mediremos el éxito de nuestras vidas por cuán cerca de Dios estamos, a cuanto más Le amamos sobre todas las cosas. Si le amamos tanto como deberíamos, amaremos a todos y cada cosa más de lo que podríamos.

Aquello que realmente amamos y estimamos se mide por cuánto tiempo le dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo y esfuerzo. Nos vamos a disciplinar por aquello que verdaderamente amamos. Trágicamente, muchos que comienzan a buscar a Dios son guiados solamente a una religión, y hay pocas cosas más aburridas que la religión. Sin embargo, no hay nada en la creación que sea más interesante que Dios, nada que podamos experimentar más que nos llene más que una relación con Él, y no hay más grande aventura que una verdadera vida Cristiana.

La vida cristiana verdadera es la gran meta, la causa más noble. No hay nada más excitante que seguir al Rey. Pero, así como en cualquier deporte, las dos o tres horas que se juegan están avaladas por muchas, muchas horas de acondicionamiento disciplinado y práctica, lo mismo es válido para el andar Cristiano. Por cada pase, que un armador en un equipo de fútbol profesional patea, ha probablemente pateado cientos para practicar desde que era un niño. Los cristianos que harán grandes hazañas serán aquellos que se han dedicado a estar preparados.

El Equipo Mundano contra el Equipo de Dios

Ocasionalmente hablé a equipos de fútbol durante sus cultos. Un equipo me invito a comer con ellos antes del juego. Estando sentado con algunos de los mejores jugadores en el juego, les pregunté a algunos de ellos como habían llegado a ser punteros de su deporte. Cada uno de ellos describió como fue su sueño de llegar a jugar fútbol profesionalmente desde que eran chicos. Durante su adolescencia, ellos pasaron diariamente horas practicando. Mientras sus amigos pasaban tiempo buscando formas de entretenerse, ellos trabajaban en el desarrollo de sus capacidades, y fortalecer sus cuerpos en resistencia y fuerza- un trabajo duro. La mayoría se habían concentrado en tomar una única posición que deseaban jugar cuando eran adolescentes y no se habían apartado de ella.

Hay millones de chicos que sueñan con jugar fútbol profesionalmente, pero no muchos tienen la disciplina, el enfoque y la resolución para realmente llegar hasta allí. Todo aquel que juega algún deporte a nivel profesional ha logrado algo verdaderamente notable. Sin embargo, así como el apóstol Pablo apuntó, ellos lo hacen por "una corona corruptible" (ver 1Corintios 9:25), solo unos pocos momentos de gloria pasajera, pero ¡nosotros corremos por recompensas eternas!

¿Que pasaría si los cristianos comenzaran a seguir su llamado, su lugar en el equipo de Dios, su lugar en Su cuerpo, con la clase de disciplina, enfoque y resolución con que lo hacen aquellos atletas por su equipo? Si un equipo deportivo alcanza su meta de ganar todo, su recompensa podría ser que su juego sea nuevamente transmitido por la radio, pero el nuestro es un premio eterno- ¡una corona que nunca perecerá!

La fe verdadera reconoce quién es el Señor. Aquellos que lo reconocen, le sirven apropiadamente. Su equipo es mucho más glorioso, llena más, y es más maravilloso que cualquier otro equipo humano. El adquirir alguna posición en Su equipo es llamado más alto que alguien puede tener en esta vida. Cuando Su pueblo despierte a esta realidad, y comience a ordenar y enfocar sus vidas de acuerdo a ello, incluso dos de este equipo serán capaces de poner el mundo al revés, y de conmover el más poderoso imperio humano.

De esto es precisamente de lo que seremos pronto testigos- El pueblo de Dios despertando a su gran llamado en Cristo y entregándose a sí mismos por su llamado en Èl con la resolución y enfoque que es necesario.



Rick Joyner
MorningStar Ministries
www.morningstarministries.org

Traducción 25.12.2006 www.iglesia-latina.de , usada con permiso

© Iglesia Cristiana Latinoamericana, 2010